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Alistando el teclado

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Daria J. Buñuel del perpetuo Humero
Mostrando entradas con la etiqueta Lesbianas. Mostrar todas las entradas
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jueves, 2 de agosto de 2012

Lesbianas en el movimiento feminista. Un poco de historia.

"¿Qué es una lesbiana? Una lesbiana es la rabia de todas las mujeres condensada hasta el punto de la explosión."

"Pero el lesbianismo es diferente a la vez de la homosexualidad masculina, y sirve una función distinta en la sociedad. “Dyke o tortillera” es un tipo diferente de “descortesía” que “faggot o maricon”, aunque ambos implican que tú no estás actuando acorde a tu rol sexual asignado… y entonces no como “una mujer verdadera” o “un hombre verdadero”. La reticente admiración existente por la marimacha, y la incomodidad alrededor del afeminado apuntan a la misma cosa: el desdén que se le tiene a las mujeres – o aquellxs que ocupan un rol femenino. Y la inversión en mantener a las mujeres en ese rol desdeñado es muy grande. Lesbiana es una palabra, la etiqueta, la condición que mantiene a las mujeres en su lugar. Cuando una mujer escucha esta palabra ser lanzada en su dirección, ella sabe que esta saliéndose de su lugar. Ella sabe que ha cruzado la frontera terrible de su rol sexual. Ella retrocede, ella protesta, ella reforma sus acciones para ganar aprobación. Lesbiana es una etiqueta inventada por el Hombre para lanzar a cualquier mujer que se atreva a ser su igual, que se atreva a desafiar sus prerrogativas (incluyendo aquella de que todas las mujeres son parte de los medios de intercambio entre los hombres), quienes se atrevan a afirmar la primacía de sus propias necesidades. Tener esta etiqueta aplicada a gente activa en la liberación de las mujeres es solo una de las instancias más recientes en una larga historia; las mujeres mayores recordaran que hace no mucho tiempo, cualquier mujer exitosa e independiente, que no orientaba toda su vida hacia un hombre, escucharía esta palabra. Porque en esta sociedad sexista, para una mujer el ser independiente significa que ella no puede ser una mujer – debe de ser una tortillera. Esto ya debe decirnos en que están las mujeres, dice tan claro como puede ser dicho: mujer y persona son términos contradictorios. Porque una lesbiana no es considerada como “una mujer de verdad” y todavía, en el pensamiento popular solo hay una diferencia entre una lesbiana y las otras mujeres: la orientación sexual – Es decir, cuando tú quitas todo lo accesorio, debes finalmente darte cuenta que la esencia de ser una “mujer” es ser follada por hombres."

jueves, 26 de abril de 2012

Presentación en el Seminario "Del Black is beautiful a la desustanciación del sujeto del feminismo. Una mirada a la política de identidad en A.L."

“...estrategias de transformación, más que de resistencia, y saber que la máxima de los años setenta, que decía: mi cuerpo es un campo de batalla, sigue estando vigente. Nuestro cuerpo sí es un campo de batalla, pero también es un arma de batalla."

Sayak Valencia. Transfeminismo desde la otra orilla. (Coloquio)1


Hace poco, en alguna charla en internet, de esas que se establecen en, respecto a, después de, ciertas publicaciones, una amiga escribió "¿Qué es ser mujer? Una extraña alucinación que aveces cuesta la vida. Una invención que produce hambre, un espejismo que da miedo, una mentira amenazada de violación, una mala fantasía que se viste de novia, un mal sueño y el grito al despertar, ahogado."2 Le he dado vueltas desde entonces a ésto y yo no hago parte de ese aveces, a mí, ser mujer no me ha costado la vida, me la ha salvado. Reivindico constantemente mi categoría de mujer, porque ha sido a través de encontrarme allí y preguntarme por ese lugar y sus implicaciones que me he encontrado con las teorías y prácticas feministas, porque ha sido desde allí que me he preguntado por mi quehacer desde las prácticas artísticas y porque me he construido y me seguiré construyendo desde ese espacio, claro, entendiendo sus opresiones, pero también todo lo que me ha posibilitado y estoy segura me posibilitará, no sólo para hacerle resistencia a un sistema lleno de injusticias, sino porque también encuentro en esa categoría una estrategia poderosísima de transformación. Mi cuerpo construido como cuerpo de mujer es mi arma de batalla, es el espacio en donde y desde donde emprendo mis luchas por mejores mundos posibles.


Así como he encontrado en la categoría mujer, sin esencialismos, sino en una constante revisión de la misma, un arma de batalla como lo nombra Sayak Valencia, mi cuerpo de mujer no es un único, inmóvil y unidimensional espacio, es un cuerpo de mujer lesbiana, blanca-mestiza, clase media, profesional, trabajadora, latina... y es en el acercarmiento a entender esa amplitud lo que considero potencialmente transformador y liberador.


Creo firmemente en el trabajo colectivo, en el trabajo a varias manos, en las acciones conjuntas, en el encuentro con los otros, con nos-otros, así que por eso digo que para mí ha sido crucial el entenderme atravesada por unas categorías que se han convertido en mi escudo y en mi arma, pero entiendo también que para muchas otras, estas categorías han sido las razones de las violencias vividas, de muertes, de vidas mutiladas.


Por esta razón mi trabajo desde las prácticas artísticas (soy Maestra en Artes Visuales, con énfasis en expresión audiovisual, egresada de la Universidad Javeriana de Bogotá) y desde el pensamiento y prácticas feministas, ha consistido en usar estratégicamente las categorías que atraviesan mi cuerpo y el de muchas otras, apropiando esos lugares que nos han confinado al silencio y convertirlos en espacios de lucha y visibilización, a través de resignificarlos y abanderarnos con ellos. Entiendo que las categorías que han dividido a los cuerpos según supuestos de sexo, raza, género, práctica sexual y clase han implicado grandes violencias e injusticias y así mismo entiendo que nosotras, esos cuerpos no hegemónicos, podemos “utilizar nuestras posiciones de sujetos «abyectos» (esos «malos sujetos»…) para hacer de ello lugares de resistencia al punto de vista «universal», a la historia blanca, colonial y hetero de lo «humano ».”3



Desde hace casi dos años he venido desarrollando mi proyecto "¿Dijo usted lesbiana? Las palabras y los cuerpos, representaciones de los cuerpos lesbianos"4 y desde hace algunos meses, el proyecto colectivo "Lobas Furiosas"5, en el intento de hacer resistencia desde allí y de propiciar espacios de transformación, de liberación de nuestros cuerpos, de encuentro con otras perspectivas y acercamientos a las prácticas feministas, al pensamiento feminista, a las prácticas artísticas, a la configuración de movilizaciones sociales y de construcción de nuestros modos de vida. Tanto el proyecto que he venido realizando como particular, tanto desde la investigación como desde la creación de imágenes, así como el proyecto con la Colectiva, me han significado la confirmación de mi gusto por la construcción de saberes desde diferentes lugares, desde los debates, la generación de imágenes, las conversaciones, las lecturas en conjunto, las lecturas en solitario, el compartir información, y la generación de lazos afectivos y de cuidado entre nosotras, y el encuentro de luchas en común que se han convertido en hilos conductores de nuestro cotidiano.



He entrado a este seminario porque en el encuentro con otras perspectivas, soy consciente de mi poco conocimiento, de mis pocos referentes latinoamericanos, de movilizaciones aquí, cercanas, que nos den luces de cómo podemos actuar, de nuestras circunstancias, y de cómo otras se han enfrentado a ello. Mi primer encuentro con el pensamiento feminista está íntimamente ligado a las corrientes europeas y norteamericanas, que sin duda me han sido un horizonte maravilloso de investigación, pero que se han quedado cortas a la hora de entender especificidades de mi contexto. Pienso que este seminario será un lugar muy importante para construir conocimiento en conjunto respecto al espacio que ocupamos como latinas y que creo pertinente apropiarnos, reconocerlo y conocernos desde allí.



1. http://www.youtube.com/watch?v=OttbJ167U6s&feature=relmfu (Son 8 videos, están completos en youtube)

2. http://lobasfuriosas.blogspot.com/2012/02/que-es-ser-mujer-camila-esguerra.html

3. Beatriz Preciado. “Multitudes queer :Notas para una política de los «anormales».”

4. http://www.youtube.com/watch?v=uzh88unLPig (Video registro inserciones carteles en chapinero "¿Dijo usted lesbiana?"

http://www.flickr.com/photos/aliasangelita/

http://www.flickr.com/photos/humanegro/

http://www.pikaramagazine.com/?p=3822

5. http://www.facebook.com/groups/296958646988446/

http://lobasfuriosas.blogspot.com/

martes, 6 de septiembre de 2011

Antes de iniciar el día laboral.


Tengo abandonado mi blog hace un tiempo, debido a cuestiones como el inicio de la vida laboral, que indiscutiblemente reduce las posibilidades de sentarse a escribir. Así que hoy, con todo el ánimo de seguir "difundiendo" como virus mi trabajo, hago esta entrada para mostrar "Camioneras", el último cartel que he sacado. Pronto estará en las calles de Chapinero, en Bogotá, para tapizar nuestra ciudad conservadora con los cuerpos que se intenta preservar aún en el ámbito de lo privado.

"...socializar estrategias de transformación, más que de resistencia, y saber que la máxima de los años setenta que decía "mi cuerpo es un campo de batalla" sigue estando vigente, nuestro cuerpo sí es un campo de batalla, pero también es un arma de batalla..." (Sayak Valencia)

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Una semana después de "Soy mi propia mujer". La exhibición me sigue sabiendo un poco a mierda.

Hace una semana, más o menos, se inauguró la exhibición "Soy mi propia mujer", en la Galería Santa Fe, en conmemoración a los diez años del Ciclo de cine Rosa. Debido a circunstancias varias (el estar parcialmente dentro de las prácticas artísticas, el trabajar con cuestiones en torno a estudios de género, el ser una lesbiana "desocupada") asistí al inicio de esta muestra, que como toda exposición ligada al campo de las artes, engancha con vino y con configurar una pasarela de "visibilización" de las "grandes figuras" de la movida cultural bogotana. Desastroso panorama que se reproduce constante e indefinidamente en nuestro ameno círculo cultural, el cual demostraría un poco más de coherencia si aceptara su "criollismo y tropicalismo" y por lo menos ofreciera el fabuloso aroma del aguardiente.

Pero bueno, como hoy tengo poco ánimo de correccionista en torno a la logística de los eventos de la "élite cultural" bogotana, no me adentraré en el tema respecto a cómo se ejecutan las inauguraciones "artísticas". Sin embargo, si me centraré en las cuestiones que me hicieron salir un poco, mejor, muy indignada, de la dichosa exposición. Lo primero que me pregunté, mientras hacía el primer recorrido en la galería, fue ¿en dónde está la conmemoración al ciclo rosa? Es decir, si ese era el centro de lo realizado, creo que tres carteles de ciclos pasados, así como poner un título en homenaje a la cuestión, y el mostrar un corto al respecto (que de hecho no pude ver porque siempre que llegaba estaba pausado), no son suficientes.

Así mismo, tenía entendido que este proyecto expositivo tenía ideado mostrar un registro de aquélla unión entre el ámbito de las artes y las representaciones de las disidencias sexuales y de género, cosa que la verdad no vi por ningún lado. Si el registro fotográfico del cual se habló hacía referencia exclusivamente a unas fotos tomadas durante la marcha gay y montadas sobre un lindo papel tapiz, supondría que es bastante conflictivo entonces hablar de lo LGBTI desde ese espacio exclusivo, desde dicha imaginería, porque yo volvería a preguntarme, lo que me pregunto durante todas las marchas por el orgullo gay, y es si sólo somos visiblemente homosexuales, lesbianas, trans, bisexuales, y demás en ese día y en sentido carnavalesco.

Se encontraban también ciertos "dibujos" sobre la pared, de los cuales uno, particularmente me pareció problemático, en el cual aparecían figuras de personajes "no blancos", cuerpos "no hegemónicos", en tapa-rabo y demás, hechos con colores "fluorescentes". Una belleza hablar de las diferencias y otredades en sentidos tan amplios, tan interconectados e inconexos, tan arbitrarios tan incoherentes y gratuitos.

Y es allí en donde me parece peligrosa la cuestión, cuando se deja leer como una exhibición conceptual y teóricamente pobre, que se cae a primera vista, y a segunda también (di dos vueltas por la galería, a ver si en una de esas, mi percepción de la cosa cambiaba). Seguramente hoy, más que en cualquier otro momento, exijo muchísimo más de aquellas apuestas desde el campo de las artes en donde se configuran formas de visibilización de lo LGBTI, puesto que creo que es fundamental generar en torno a ésto un espacio crítico, sobretodo cuando el plan expositivo está ligado a un trabajo de investigación al respecto.

Sin embargo, y como uno siempre puede salvar algo, hubo algo que me pareció interesante, y fue la propuesta de escribir en unos "puf", palabras como "tijera", "versátil" y demás, haciendo alución a las prácticas sexuales no hegemónicas. Considero que nombrar públicamente aquéllo que está consignado al ámbito de lo privado, y además, de un "privado obligado" o solicitado socialmente, es políticamente fuerte y subversivo, sin posición de víctimización, sino de pura apropiación de lo designado como abyecto. Y de mano de ésto, de la posibilidad de reivindicación sin victimización, me pregunto si será posible realmente, saltarnos ese "estadio" o esa "etapa" de necesidad de mostrar "lo sufrido de la diferencia" y de ser otredad.

Próximamente subiré imágenes de la visita al evento, es decir, de la inauguración de este, puesto que al parecer, según me contaron, no es una sóla muestra la de la exposición, sino que constantemente se irán exhibiendo imágenes diferentes. Iré nuevamente a confirmar tal rumor, ojalá sea cierto.


Punto aparte: ¿Por qué hay siempre tan pocas representaciones de lesbianas? ¿En dónde están las imágenes de las chicas no heterosexuales? Aveces creo que en este tipo de muestras, lo LGBTI está ligado indiscutiblemente a lo homosexual y a lo trans, el resto, parece desaparecer.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Machorras


Hace una semana pegué las primeras imágenes de Machorras en algunos bares gay de Chapinero, Bogotá. Hoy di una vuelta por los lugares en los que introduje los carteles (exceptuando uno, al que iré al finalizar la semana) y me encontré con que sólo queda uno de los afiches. Pasé por El Café, La Oficina y Gia, por los baños de las chicas, en dónde inicié el recorrido y ninguno de ellos se encontraba. En Tribar, pegué cuatro, de los cuales queda uno, el único que sobrevivió ocho días; me queda faltando visitar Village, en donde puse 5 carteles.


Me pregunto si los carteles ausentes se habrán caído durante "la limpieza" de los baños en la semana, o si alguien se los habrá llevado (qué bueno que alguien tenga mi imagen en la parte interna de la puerta del cuarto o en un altar lésbico), o si alguien los habrá roto. Lo claro es que si se los llevaron, no hay forma de que la persona se contacte conmigo, por lo tanto, me di cuenta del primer error que tienen los carteles: la falta de una dirección de correo, un teléfono, una dirección de facebook... en donde quién lo vea, tenga la opción de comunicarse conmigo, si lo desea.


La cuestión de "la dirección virtual para contacto" sí la tienen las postales que repartí en los bares. Estas postales tienen las mismas imágenes de los carteles. Las repartí a las chicas que encontré en los bares a los que fui a pegar los afiches y algunas de ellas se llevaron una, otras me las entregaron con ciertas cosas escritas en la parte inversa de la imagen, lo cual es de lo que me agarraré para poder montar el registro de este introducir en Chapinero las imágenes desarrolladas en torno a mi proyecto de grado. Es el registro puesto que es muy complicado pretender grabar a las personas que van allá, ya que muchas de ellas se sienten incómodas, y en gran medida con razón; seguramente yo también lo haría, si llega alguien con una cámara a ver qué cara hago cuando me entregan algo y sin saber qué se hará con esos videos. El registro en video que tengo pertenece al pegar los carteles en los baños, como tal la acción, puesto que ahí no se involucra la imagen de las personas que se podrían sentir incómodas al respecto.


Mi proyecto de grado necesita indiscutiblemente del poner en circulación aquéllas imágenes que he desarrollado en él. Tienen sentido ahí, puesto que estoy trabajando en torno a aquéllas palabras usadas violentamente o agresivamente hacia las lesbianas, y cómo desde la imagen uno puede presentar un lugar de reflexión en torno a ellas. Elegí tres palabras específicamente y Machorras es la primera.

domingo, 1 de agosto de 2010

Noche internetuna. Redireccionando.

Después de las varias vueltas que le he dado a la tesis, después de abrir este blog, crear un grupo en facebook, intentar montar una página web, abrir twitter y demás... es decir, de hacer muchas cosas en redes sociales a ver qué sucedía hoy en día con lo llamado "ciberfeminismo", o en dónde podíamos verlo en el mundo del 2010, veinte años después de la incursión de las mujeres del net art en el mismo, decidí abandonar, de cierta forma, la cuestión por el momento. Con abandonar me refiero a que las intenciones de mi tesis salieron de este medio, de esta herramienta, de este espacio y ahora están puestas afuera, en lo físico, a ver qué es lo que sucede.

Bien, me decidí entonces por el papel, el video, el sonido, el espacio físico... me decidí por las fotos, por los flyers de lugares, por las guías gay... ahora estoy precisamente en el proceso de redireccionar todos los esfuerzos puestos en la cuestión de la red.

Y aunque ahora la cosa haya tomado otras dimensiones, espacios y materiales, lo claro es que no quiero abandonar este blog, ni mucho menos el grupo en facebook, los cuales se han convertido en espacios importantísimos en los que no sólo he logrado dar constancia de mi proceso de investigación y demás respecto al tema de la normatividad de los cuerpos, sino que también se convirtieron en espacios importantes de difusión de aquéllas cosas que son más que mis referentes para el trabajo de grado, son referentes visuales, sonoros, teóricos que constituyen en gran medida aquéllo que muchos nombran como "identidad gay". Ahí se construyen y problematizan todos los estereotipos al respecto, cuestión que me parece importante estar haciendo visible todo el tiempo.

Para cerrar esta nota como debe ser, entonces dejo acá el enlace a un blog que me pareció divertido e interesante. Tiene unos cómic sobre "Florecilla", personaje que es una lesbiana vegetariana. Está bueno.

http://www.pernangoni.com/blog/

http://www.pernangoni.com/blog/2010/05/28/florecilla-activista/

http://www.pernangoni.com/blog/wp-content/uploads/2008/02/florecilla2-op.gif

http://www.pernangoni.com/blog/wp-content/uploads/2007/10/florecilla-3-txiki-op.gif

miércoles, 7 de julio de 2010


Hoy, 8 de Julio de 2010, inicio "la búsqueda visual" de mi tesis de grado de Artes Visuales... quisiera decir, "de este proceso", puesto que la palabra tesis me presiona terriblemente, seguramente por mis trastornos de ansiedad y mi temor a no alcanzar a lograr mucho, debido a mis constantes luchas con el tiempo.

Sin embargo se que tengo que graduarme, que a pesar de que los anuncios en los medios de comunicación me vendan la idea de adolescencia eterna, en mi casa la idea no gusta mucho, claramente a los 23 años uno ya debe estar resuelto a irse de la casa y a armar "nicho" aparte.

Decidí comenzar con esto, con todo y el temor que me da trabajar un tema como "La normativa de los cuerpos lesbianos", porque "darle vida" o hacer reales las imágenes que surgen al respecto, no me parece tarea fácil. Y es que con "al respecto" me refiero a un tema que es tremendamente debatido teóricamente, del cual hay una cantidad de gente ahorita hablando, puesto que en efecto la sexualidad salió de lo privado para convertirse en pública, para ser un arma política, un arma de visibilización, pero que pareciese muchas veces quedarse ahí, en ese debate verbal que es tan interesante, pero que es tan difícil de llevar a otros lugares, por lo menos para mí.

Y sobretodo, y fundamentalmente, mi otro "temor" en el proceso, ha sido el de poder asimilar y poder dar cuenta de que éste no es un tema ajeno a mí, sino que es un tema que elijo porque hace parte fundamental de mi vida y que quisiera trabajar como tal, como un tema que nos corresponde a much@s, pero que quiero mostrar desde donde yo lo he vivido, y cómo lo he vivido.

Inicié este proceso pensando en proyectos para Internet, en ciberfeminismo, y de repente me veo dibujando, cosa que hace mucho no hacía y que por ende me ha costado trabajo (esto se ve claramente en el primer boceto). Si bien el uso de las redes sociales, que había establecido desde un principio, porque que en torno a ésto había querido trabajar, me ha servido muchísimo, y de hecho seguirá sirviendo, debo decir que se convirtió precisamente en un medio, más que en el fin, como lo había planeado.

Pues bien, sigo haciendo uso de ellas, como en este momento del blog, que se ha convertido, de lejos, en mi "diario de tesis" (aunque no publique cosas diariamente); me ha servido, indiscutiblemente, no sólo para escribir mis inquietudes respecto al tema, sino para entender el proceso que llevo en torno a ésto, para no olvidar mis referentes, tanto teóricos como visuales, y para permitirme algo que me parece fascinante, y es el hacer público todo aquéllo que me he encontrado y que no quiero que se quede en la lista de los lugares que me sirvieron como detonantes teóricos y visuales de mi trabajo.

Pues bien, dejo acá entonces, como parte del proceso, éste primer boceto, que me deja, por fortuna, totalmente insatisfecha.

miércoles, 16 de junio de 2010

Decepciones de/en bus.











Me tomé unas largas vacaciones, unas semanitas de relajamiento académico y "moral", supongo era justo y sobretodo necesario. Regreso, sin terminar mi tiempo propuesto para "vacacionar", por un "incidente" en un bus. Más que un incidente, yo lo llamaría una decepción, ya contaré por qué.

Hace un tiempo estaba segura de que, evidentemente, las cosas para las personas que hemos optado por una vida emocional, afectiva, sexual, visual, de género, no normativa, cambiarían rotundamente en unos años, poniendo en los "jóvenes de ahora" la misma carga que se ha puesto constantemente en los que atraviesan por esa edad, esa etapa, o como la quiera llamar. Hoy, nuevamente reivindico que lo que no hace uno, nadie lo va a hacer, es decir, reivindico que las cargas deben ser compartidas, no esperaré a que los jóvenes en 10 años puedan dar fin a la homofobia, transfobia, lesbofobia y demás... es algo que es imperativo hoy, ahora, y que no da espera.

Y parece una cosa que "se cae por su peso", prácticamente obvia, pero no lo es, no tanto por lo menos. Hoy escribo sin optimismo, más bien despertando después de una cachetada de la realidad, esas que se presentan en forma de postes inesperados mientras uno camina, o un hueco en un lugar impensable, o la simple caída en la ducha y en este preciso caso, la conversación de dos "peladitas" en el bus.

Después de "hacer vueltas", en la hermosa Bogotá, con sus trancones y su actual y maravillosa lluvia, me subí en el bus que me traería de vuelta a mi casa. Me senté en la parte de atrás, detesto atravesar un "mar de gente" para poder bajarme; ya instalada, no pude evitar, de hecho nunca puedo evitar, escuchar las conversaciones al rededor. Por fortuna no era difícil la elección, sólo estaban hablando estos dos personajes y fue bastante fácil coger el hilo de la conversación.

El tema: lesbianas. El tono de la conversación: mínimo y en crecimiento. Alcancé al tono medio de la cosa, cuando aún hablaban de "ella es así"... "papá machista"... "imagínate el lío en la casa"... hasta el final, cuando ya se escuchaban frases como "lesbiana asquerosa"... "que paila, pobre familia"... "si yo hubiera estado ahí seguro la mechoneo"... La cuestión: una niña de 16 años, aún no graduada del colegio, con un papá de puta mierda que la encierra en su cuarto durante una semana, sin comer (según dijeron las chismocitas), porque su hermana le tomó unas fotos en pleno "besuqueo" con una amiga de algún curso sabatino.

Nada de esto es sorprendente, yo escuchaba y pensaba "claro, el drama común, ese lo viví yo, lo han vivido varias amigas", hasta ahí entonces, normal. Lo sorprendente de la situación, para mí, fue que las peladitas éstas, tenían seguramente 17 años, por mucho, y entonces yo me preguntaba si tal futuro que habíamos visto, de eliminación de la satanización de esos cuerpos no normativos, estaba en manos de esos culicagados que son capaces de decir en un bus, como si fuera lo más normal del mundo, porque de hecho lo es: "lesbiana asquerosa", en tono casi heroico.

Pues bien, me bajé del bus un poco triste, un poco melancólica, mejor, un poco emputada, emputada conmigo y las esperanzas que, de cierta forma, había puesto en una generación que aunque evidentemente no está educada como la nuestra, tiene de antemano los mismos prejuicios y tabúes con los que nos educaron a nosotros.

viernes, 19 de marzo de 2010

Y ésto es sólo respecto a un poco sobre orientación sexual, sobre género... "ni se diga", hay mucho por decir...


"Imagínese que vi a dos viejas de la mano, dándose besos... ojalá vengan dos tipos y las violen, que les enseñen a ser mujeres." Esto contó un amigo, se lo dijo una señora a su mamá, claramente la señora no tenía ni idea de que el hijo de su amiga hace parte de esos a los que "hay que enseñarles a ser mujeres y hombres".

La conversación vino a cuento porque estábamos hablando precisamente de los "peligros" de la ciudad para los que tenemos una orientación sexual no normativa, de esas cosas que terminan haciendo parte del día a día, de quienes nos damos la oportunidad de salir de la mano con nuestra pareja, de darle un beso se esté o no en Chapinero (el corral, como le dice una amiga), sea o no, de nuestro mismo género, por ejemplo.

Para nos-otros es claramente el pan de cada día, las charlas continuas respecto a nuestra visibilización, respecto a si en efecto podemos ser públicos o si es mejor reservar nuestras muestras de afectividad al motel, a la esquina oscura o al bar gay de moda. Nos-otros porque en Colombia seguimos siéndolo, a pesar de tantos "Estudios de género", de tantas personas trabajando en lo mismo, de tantas luchas legislativas al respecto, de que se nos de un día para que salgamos por la séptima a decir que somos muchos, que aquí estamos, pero solo ese día, porque el resto del tiempo no podemos dárnoslas de "desestabilizadores" del orden.

¿Cuál orden? El tradicional, por ejemplo, volviendo a lo dicho por la señora, amiga de la mamá de un marica, que las mujeres sólo somos mujeres cuando estamos con un hombre. ¿Un hombre no? También en el sentido tradicional de la palabra, el macho oloroso que emana todo el tiempo testosterona. Y es que cómo no va a estar ligada a ésto la mayoría de personas si nuestra educación sentimental, social, política, nos la dan unos medios de comunicación que reproducen constantemente los mismos estereotipos de mujer y de hombre, que no conciben una fractura en los mismos, exceptuando a "Laisa", de la que solo tuvimos un poco y porque era una comedia el programa en el que salía.

Las mujeres tenemos que seguir reproduciendo, al parecer, los mismos modelos de feminidad, enlazados arbitrariamente con una sexualidad dirigida exclusivamente hacia los hombres (porque es con ellos que somos mujeres), para que no nos cojan en la calle a piedra, o no nos griten "que se baje el pantalón la que sea el hombre de de ahí", o que nos señalen constantemente mientras piensan "ojalá vengan dos tipos y las violen, que les enseñen a ser mujeres."