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Alistando el teclado

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Daria J. Buñuel del perpetuo Humero

martes, 29 de mayo de 2012

Los Nadies (Liliana Felipe - Eduardo Galeano)

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano.

lunes, 28 de mayo de 2012

BIOPOLÍTICA

El primer programa del ciclo: “Filosofía en Colombia” estuvo dedicado al concepto de biopolítica, acuñado por el filósofo francés Michel Foucault, y sus posibles usos como herramienta de análisis para la sociedad colombiana. En una primera parte, la discusión se centró en las diversas acepciones que ha tenido el concepto de biopolítica por parte de otros filósofos como Giorgio Agamben, Roberto Espósito, Donna Haraway y Antonio Negri. Contamos con la conducción del profesor Santiago Castro, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Javeriana, quien conversó sobre estos temas con los profesores Carlos Manrique del departamento de filosofía de la Universidad de los Andes, Gustavo Chirolla de la Facultad de filosofía de la Universidad Javeriana, Carlos Noguera de la Facultad de educación de la Universidad Pedagógica Nacional y Amalia Boyer del departamento de filosofía de la Universidad Javeriana. Bienvenidos

Amalia Boyer Realizó sus estudios superiores en Filosofía y letras. PhD en Filosofía de la Universidad de Warwick, es profesora asociada en el área de la filosofía francesa contemporánea, filosofía política, el pensamiento del Caribe y la filosofía feminista en la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, donde dirige el “Núcleo de investigación en Estética”. Dentro de sus publicaciones recientes se destacan: “Por una teoría de las ideas como actos de creación y de resistencia” (2009) y “Ontología y democracia. De Spinoza a Negri” de 2008.

Carlos Andrés Manrique, es Ph.D y Master of.Arts en Filosofía de la Religión de la University of Chicago. Sus líneas de Investigación son: Fenomenología, Filosofía Política Contemporánea Teoría Crítica y Filosofía Moderna de la Religión. Es Master of. Arts en Filosofía de la Religión, University of Chicago.

Gustavo Chirolla es Filósofo de la Universidad Javeriana. En 1998 ganó una beca del Ministerio de Cultura para realizar la investigación titulada: “El cuerpo: fabrica del yo”. En 2002 publicó un libro sobre Gilles Deleuze y J. F. Lyotard. Hace parte del grupo de investigación en biopolítica y formas de vida, y actualmente dicta un seminario sobre este tema en Giorgio Agamben. Realiza actualmente su tesis de Doctorado sobre los conceptos de vida y política en Gilles Deleuze.

Carlos Noguera Ramirez es Licenciado en psicología y pedagogía de la Universidad Pedagógica Nacional, Magister en Historia de la Universidad Nacional de Colombia y doctor en Educación de la Universidad Federal De Rio Grande Do Sul. Investigador del Centro de Investigaciones de la Universidad Pedagógica, ha publicado entre otros artículos: “Movimiento Pedagógico, investigación y políticas educativas” (2002) y ”La investigación educativa y pedagógica durante la última década. Del Movimiento Pedagógico a los grupos de excelencia” en 2001

En la última parte del programa, nuestros invitados debatieron acerca del uso del concepto de Biopolítica para pensar algunos problemas pertinentes a la sociedad colombiana como son el tema de exclusión de género, salud, educación y violencia política.

Michel Foucault y la colonialidad del poder







Transdisciplinariedad - Santiago Castro Gómez

ATRAVESANDO DISCIPLINAS

Este trabajo pretende ser una reflexión crítica sobre la práctica de los estudios culturales y
la relación que esta tiene con otras disciplinas. Particularmente se enfocará en el tema de la
transdisciplinariedad como una opción ético-política que le permite a los estudios culturales
pensar y actuar en la época contemporánea. En otras palabras, es sólo en tanto opción ética
y política que se justifica la invitación que los estudios culturales hacen a las disciplinas y a
las instituciones productoras de saber para que éstas se construyan a sí mismas a partir de la
transgresión permanente de sus propias fronteras y del diálogo entre saberes.

Para tal fin el artículo se desarrollará de la siguiente forma. Primero se hará una breve
reflexión sobre el concepto de transdisciplinariedad y su relación con los estudios
culturales. Segundo se hará un estudio del modo en que la transdisciplinariedad ha sido
aplicada y discutida en Colombia con relación a los estudios culturales, tomando el ejemplo
de la Universidad Javeriana. Y finalmente se darán unas breves conclusiones.

viernes, 25 de mayo de 2012

¡Se ha equivocado de baño!



BASURA Y GÉNERO. MEAR/CAGAR. MASCULINO/FEMENINO

Por Beatriz Preciado



Más acá de las fronteras nacionales, miles de fronteras de género, difusas y

tentaculares, segmentan cada metro cuadrado del espacio que nos rodea. Allí

donde la arquitectura parece simplemente ponerse al servicio de las necesidades

naturales más básicas (dormir, comer, cagar, mear..) sus puertas y ventanas,

sus muros y aberturas, regulando el acceso y la mirada, operan silenciosamente

como la más discreta y efectiva de las "tecnologías de género."(1)

Así, por ejemplo, los retretes públicos, instituciones burguesas generalizadas

en las ciudades europeas a partir del siglo XIX, pensados primero como

espacios de gestión de la basura corporal en los espacios urbanos (2) , van a

convertirse progresivamente en cabinas de vigilancia del género. No es casual

que la nueva disciplina fecal impuesta por la naciente burguesía a finales del

siglo XIX sea contemporánea del establecimiento de nuevos códigos

conyugales y domésticos que exigen la redefinición espacial de los géneros y

que serán cómplices de la normalización de la heterosexualidad y la

patologización de la homosexualidad. En el siglo XX, los retretes se vuelven

auténticas células públicas de inspección en las que se evalúa la adecuación

de cada cuerpo con los códigos vigentes de la masculinidad y la feminidad.

En la puerta de cada retrete, como único signo, una interpelación de

género: masculino o femenino, damas o caballeros, sombrero o pamela,

bigote o florecilla, como si hubiera que entrar al baño a rehacerse el género

más que ha deshacerse de la orina y de la mierda. No se nos pregunta si vamos

a cagar o a mear, si tenemos o no diarrea, nadie se interesa ni por el color ni

por la talla de la mierda. Lo único que importa es el GÉNERO.

Tomemos, por ejemplo, los baños del aeropuerto George Pompidou de Paris,

sumidero de desechos orgánicos internacionales en medio de un circuito de

flujos de globalización del capital. Entremos en los baños de señoras. Una ley no

escrita autoriza a las visitantes casuales del retrete a inspeccionar el género de

cada nuevo cuerpo que decide cruzar el umbral. Una pequeña multitud de

mujeres femeninas, que a menudo comparten uno o varios espejos y

lavamanos, actúan como inspectoras anónimas del género femenino controlando

el acceso de los nuevos visitantes a varios compartimentos privados en cada

uno de los cuales se esconde, entre decoro e inmundicia, un inodoro. Aquí, el

control público de la feminidad heterosexual se ejerce primero mediante la

mirada, y sólo en caso de duda mediante la palabra. Cualquier ambigüedad de

género (pelo excesivamente corto, falta maquillaje, una pelusilla que sombrea

en forma de bigote, paso demasiado afirmativo…) exigirá un interrogatorio del

usuario potencial que se verá obligado a justificar la coherencia de su elección

de retrete: "Eh, usted. Se ha equivocado de baño, los de caballeros están a la

derecha." Un cúmulo de signos del género del otro baño exigirá

irremediablemente el abandono del espacio mono-género so pena de sanción

verbal o física. En último término, siempre es posible alertar a la autoridad

pública (a menudo una representación masculina del gobierno estatal) para

desalojar el cuerpo tránsfugo (poco importa que se trate de un hombre o de

una mujer masculina).

Si, superando este examen del género, logramos acceder a una de las cabinas,

nos encontraremos entonces en una habitación de 1x1,50 m2 que intenta

reproducir en miniatura la privacidad de un váter doméstico. La feminidad se

produce precisamente por la sustracción de toda función fisiológica de la

mirada pública. Sin embargo, la cabina proporciona una privacidad únicamente

visual. Es así como la domesticidad extiende sus tentáculos y penetra el espacio

público. Como hace notar Judith Halberstam "el baño es una representación, o

una parodia, del orden doméstico fuera de la casa, en el mundo exterior" (3).

Cada cuerpo encerrado en una cápsula evacuatoria de paredes opacas que lo

protegen de mostrar su cuerpo en desnudez, de exponer a la vista pública la

forma y el color de sus deyecciones, comparte sin embargo el sonido de los

chorros de lluvia dorada y el olor de las mierdas que se deslizan en los

sanitarios contiguos. Libre. Ocupado. Una vez cerrada la puerta, un inodoro

blanco de entre 40 y 50 centímetros de alto, como si se tratara de un taburete de

cerámica perforado que conecta nuestro cuerpo defecante a una invisible

cloaca universal (en la que se mezclan los desechos de señoras y caballeros),

nos invita a sentarnos tanto para cagar como para mear. El váter femenino

reúne así dos funciones diferenciadas tanto por su consistencia (sólido/líquido),

como por su punto anatómico de evacuación (conducto urinario/ano), bajo una

misma postura y un mismo gesto: femenino=sentado. Al salir de la cabina

reservada a la excreción, el espejo, reverberación del ojo público, invita al

retoque de la imagen femenina bajo la mirada reguladora de otras mujeres.

Crucemos el pasillo y vayamos ahora al baño de caballeros. Clavados a la

pared, a una altura de entre 80 y 90 centímetros del suelo, uno o varios urinarios

se agrupan en un espacio, a menudo destinado igualmente a los lavabos,

accesible a la mirada pública. Dentro de este espacio, una pieza cerrada,

separada categóricamente de la mirada pública por una puerta con cerrojo, da

acceso a un inodoro semejante al que amuebla los baños de señoras. A partir

de principios del siglo XX, la única ley arquitectónica común a toda

construcción de baños de caballeros es esta separación de funciones: mear-de

pie-urinario/cagar-sentado-inodoro. Dicho de otro modo, la producción eficaz de

la masculinidad heterosexual depende de la separación imperativa de

genitalidad y analidad. Podríamos pensar que la arquitectura construye barreras

cuasi naturales respondiendo a una diferencia esencial de funciones entre

hombres y mujeres. En realidad, la arquitectura funciona como una verdadera

prótesis de género que produce y fija las diferencias entre tales funciones

biológicas. El urinario, como una protuberancia arquitectónica que crece desde

la pared y se ajusta al cuerpo, actúa como una prótesis de la masculinidad

facilitando la postura vertical para mear sin recibir salpicaduras. Mear de pie

públicamente es una de las performances constitutivas de la masculinidad

heterosexual moderna. De este modo, el discreto urinario no es tanto un

instrumento de higiene como una tecnología de género que participa a la

producción de la masculinidad en el espacio público. Por ello, los urinarios no

están enclaustrados en cabinas opacas, sino en espacios abiertos a la mirada

colectiva, puesto que mear-de-pie-entre-tíos es una actividad cultural que

genera vínculos de sociabilidad compartidos por todos aquellos, que al hacerlo

públicamente, son reconocidos como hombres.

Dos lógicas opuestas dominan los baños de señoras y caballeros. Mientras el

baño de señoras es la reproducción de un espacio doméstico en medio del

espacio público, los baños de caballeros son un pliegue del espacio público en

el que se intensifican las leyes de visibilidad y posición erecta que

tradicionalmente definían el espacio público como espacio de masculinidad.

Mientras el baño de señoras opera como un mini-panópticon en el que las

mujeres vigilan colectivamente su grado de feminidad heterosexual en el que

todo avance sexual resulta una agresión masculina, el baño de caballeros

aparece como un terreno propicio para la experimentación sexual. En nuestro

paisaje urbano, el baño de caballeros, resto cuasi-arqueológico de una época

de masculinismo mítico en el que el espacio público era privilegio de los

hombres, resulta ser, junto con los clubes automovilísticos, deportivos o de caza,

y ciertos burdeles, uno de los reductos públicos en el que los hombres pueden

librarse a juegos de complicidad sexual bajo la apariencia de rituales de

masculinidad.

Pero precisamente porque los baños son escenarios normativos de producción

de la masculinidad, pueden funcionar también como un teatro de ansiedad

heterosexual. En este contexto, la división espacial de funciones genitales y

anales protege contra una posible tentación homosexual, o más bien la condena

al ámbito de la privacidad. A diferencia del urinario, en los baños de caballeros,

el inodoro, símbolo de feminidad abjecta/sentada, preserva los momentos de

defecación de sólidos (momentos de apertura anal) de la mirada pública. Como

sugiere Lee Edelman (4), el ano masculino, orificio potencialmente abierto a la

penetración, debe abrirse solamente en espacios cerrados y protegidos de la

mirada de otros hombres, porque de otro modo podría suscitar una invitación

homosexual.

No vamos a los baños a evacuar sino a hacer nuestras necesidades de género.

No vamos a mear sino a reafirmar los códigos de la masculinidad y la feminidad

en el espacio público. Por eso, escapar al régimen de género de los baños

públicos es desafiar la segregación sexual que la moderna arquitectura urinaria

nos impone desde hace al menos dos siglos,: público/privado, visible/invisible,

decente/obsceno, hombre/mujer, pene/vagina, de-pie/sentado, ocupado/libre…

Una arquitectura que fabrica los géneros mientras, bajo pretexto de higiene

pública, dice ocuparse simplemente de la gestión de nuestras basuras

orgánicas. BASURA>GÉNERO. Infalible economía productiva que transforma la

basura en género. No nos engañemos: en la máquina capital-heterosexual no se

desperdicia nada. Al contrario, cada momento de expulsión de un desecho

orgánico sirve como ocasión para reproducir el género. Las inofensivas

máquinas que comen nuestra mierda son en realidad normativas prótesis de

género.



(1). Utilizo aquí la expresión de Teresa De Lauretis para

definir el conjunto de instituciones y técnicas, desde el cine

hasta el derecho pasando por los baños públicos, que

producen la verdad de la masculinidad y la feminidad.

Ver: Teresa De Lauretis, Technologies of Gender,

Bloomington, Indiana University Press, 1989.



(2).Ver: Dominique Laporte, Histoire de la Merde,

Christian Bourgois Éditeur, Paris, 1978; y Alain Corbin, Le

Miasme et la Jonquille, Flammarion, Paris, 1982.



(3). Judith Halberstam, "Techno-homo: on bathrooms,

butches, and sex with furniture," in Jenifer Terry and

Melodie Calvert Eds., Processed Lives. Gender and

Technology in the Everyday Life, Routledge, London and

New York, 1997, p.185.



(4). Ver: Lee Edelman, "Men's Room" en Joel Sanders, Ed.

Stud. Architectures of Masculinity, New York, Princeton

Architectural Press, 1996, pp.152-161.

viernes, 18 de mayo de 2012

Judith Butler, sobre el movimiento Occupy.

¿Las reivindicaciones deben ser tales que puedan satisfacerse?

"Esto suena razonable, desde luego, pero quienquiera que defienda que las reivindicaciones deben ser susceptibles de ser satisfechas supone que existe alguien o algún poder institucional al que se puede recurrir para que satisfaga nuestras reivindicaciones. Las negociaciones sindicales que se apoyan en una amenaza de huelga suelen plantear una plataforma reivindicativa que, si se satisface, evitará la huelga, o si no, dará pie a que se convoque o se prolongue. Pero cuando una empresa o un Estado no se consideran un interlocutor válido para negociar, no tiene sentido apelar a esa autoridad para llegar a un acuerdo negociado. De hecho, acudir a dicha autoridad para que satisfaga una reivindicación sería una manera de atribuirle legitimidad. Por tanto, formular reivindicaciones que puedan ser satisfechas depende fundamentalmente de la atribución de legitimidad a quienes tienen el poder de satisfacer las demandas. Y cuando uno deja de formular demandas a esas autoridades, como ocurre en la huelga general, entonces denuncia su falta de legitimidad. Esta es una importante contribución de Gayatri Chakravorty Spivak a la teoría de Occupy." J.B.

BLOOD SCRIPT 2008 - Mary Coble



Live Performance and Installation at PULSE, Pier 40, New York City, New York

Duration: 16 Hours

Photo Credit: Kenny George, MC

miércoles, 9 de mayo de 2012

Jesusa Rodríguez explica la etimología de "tortillera"

Teresa Forcades: feminismo y liberación (prueba)

Ah, las monjas produjeron tantas cosas nocivas en mi vida, pero bueno, de repente una escucha la voz de la monja catalana feminista y de repente... de repente... tal vez una pueda abrir su cabeza atea y particularmente cerrada a entender otras posibilidades. "¡Virgen María házte feminista!" ¿Será que se escuchan nuestras sacrílegas plegarias?

LOBAS FURIOSAS: El Gran Dictador - Discurso Final

LOBAS FURIOSAS: El Gran Dictador - Discurso Final

LOBAS FURIOSAS: libertad pussy riot desde mexico.mov Virgen María ...

LOBAS FURIOSAS: libertad pussy riot desde mexico.mov Virgen María ...

Aristegui - Jesusa Rodriguez (OBRA "Primero sueño") 1/2

Jesusa, lindas palabras.

jueves, 26 de abril de 2012

Briggitte Luis Guillermo, literatura y ciencia.

Presentación en el Seminario "Del Black is beautiful a la desustanciación del sujeto del feminismo. Una mirada a la política de identidad en A.L."

“...estrategias de transformación, más que de resistencia, y saber que la máxima de los años setenta, que decía: mi cuerpo es un campo de batalla, sigue estando vigente. Nuestro cuerpo sí es un campo de batalla, pero también es un arma de batalla."

Sayak Valencia. Transfeminismo desde la otra orilla. (Coloquio)1


Hace poco, en alguna charla en internet, de esas que se establecen en, respecto a, después de, ciertas publicaciones, una amiga escribió "¿Qué es ser mujer? Una extraña alucinación que aveces cuesta la vida. Una invención que produce hambre, un espejismo que da miedo, una mentira amenazada de violación, una mala fantasía que se viste de novia, un mal sueño y el grito al despertar, ahogado."2 Le he dado vueltas desde entonces a ésto y yo no hago parte de ese aveces, a mí, ser mujer no me ha costado la vida, me la ha salvado. Reivindico constantemente mi categoría de mujer, porque ha sido a través de encontrarme allí y preguntarme por ese lugar y sus implicaciones que me he encontrado con las teorías y prácticas feministas, porque ha sido desde allí que me he preguntado por mi quehacer desde las prácticas artísticas y porque me he construido y me seguiré construyendo desde ese espacio, claro, entendiendo sus opresiones, pero también todo lo que me ha posibilitado y estoy segura me posibilitará, no sólo para hacerle resistencia a un sistema lleno de injusticias, sino porque también encuentro en esa categoría una estrategia poderosísima de transformación. Mi cuerpo construido como cuerpo de mujer es mi arma de batalla, es el espacio en donde y desde donde emprendo mis luchas por mejores mundos posibles.


Así como he encontrado en la categoría mujer, sin esencialismos, sino en una constante revisión de la misma, un arma de batalla como lo nombra Sayak Valencia, mi cuerpo de mujer no es un único, inmóvil y unidimensional espacio, es un cuerpo de mujer lesbiana, blanca-mestiza, clase media, profesional, trabajadora, latina... y es en el acercarmiento a entender esa amplitud lo que considero potencialmente transformador y liberador.


Creo firmemente en el trabajo colectivo, en el trabajo a varias manos, en las acciones conjuntas, en el encuentro con los otros, con nos-otros, así que por eso digo que para mí ha sido crucial el entenderme atravesada por unas categorías que se han convertido en mi escudo y en mi arma, pero entiendo también que para muchas otras, estas categorías han sido las razones de las violencias vividas, de muertes, de vidas mutiladas.


Por esta razón mi trabajo desde las prácticas artísticas (soy Maestra en Artes Visuales, con énfasis en expresión audiovisual, egresada de la Universidad Javeriana de Bogotá) y desde el pensamiento y prácticas feministas, ha consistido en usar estratégicamente las categorías que atraviesan mi cuerpo y el de muchas otras, apropiando esos lugares que nos han confinado al silencio y convertirlos en espacios de lucha y visibilización, a través de resignificarlos y abanderarnos con ellos. Entiendo que las categorías que han dividido a los cuerpos según supuestos de sexo, raza, género, práctica sexual y clase han implicado grandes violencias e injusticias y así mismo entiendo que nosotras, esos cuerpos no hegemónicos, podemos “utilizar nuestras posiciones de sujetos «abyectos» (esos «malos sujetos»…) para hacer de ello lugares de resistencia al punto de vista «universal», a la historia blanca, colonial y hetero de lo «humano ».”3



Desde hace casi dos años he venido desarrollando mi proyecto "¿Dijo usted lesbiana? Las palabras y los cuerpos, representaciones de los cuerpos lesbianos"4 y desde hace algunos meses, el proyecto colectivo "Lobas Furiosas"5, en el intento de hacer resistencia desde allí y de propiciar espacios de transformación, de liberación de nuestros cuerpos, de encuentro con otras perspectivas y acercamientos a las prácticas feministas, al pensamiento feminista, a las prácticas artísticas, a la configuración de movilizaciones sociales y de construcción de nuestros modos de vida. Tanto el proyecto que he venido realizando como particular, tanto desde la investigación como desde la creación de imágenes, así como el proyecto con la Colectiva, me han significado la confirmación de mi gusto por la construcción de saberes desde diferentes lugares, desde los debates, la generación de imágenes, las conversaciones, las lecturas en conjunto, las lecturas en solitario, el compartir información, y la generación de lazos afectivos y de cuidado entre nosotras, y el encuentro de luchas en común que se han convertido en hilos conductores de nuestro cotidiano.



He entrado a este seminario porque en el encuentro con otras perspectivas, soy consciente de mi poco conocimiento, de mis pocos referentes latinoamericanos, de movilizaciones aquí, cercanas, que nos den luces de cómo podemos actuar, de nuestras circunstancias, y de cómo otras se han enfrentado a ello. Mi primer encuentro con el pensamiento feminista está íntimamente ligado a las corrientes europeas y norteamericanas, que sin duda me han sido un horizonte maravilloso de investigación, pero que se han quedado cortas a la hora de entender especificidades de mi contexto. Pienso que este seminario será un lugar muy importante para construir conocimiento en conjunto respecto al espacio que ocupamos como latinas y que creo pertinente apropiarnos, reconocerlo y conocernos desde allí.



1. http://www.youtube.com/watch?v=OttbJ167U6s&feature=relmfu (Son 8 videos, están completos en youtube)

2. http://lobasfuriosas.blogspot.com/2012/02/que-es-ser-mujer-camila-esguerra.html

3. Beatriz Preciado. “Multitudes queer :Notas para una política de los «anormales».”

4. http://www.youtube.com/watch?v=uzh88unLPig (Video registro inserciones carteles en chapinero "¿Dijo usted lesbiana?"

http://www.flickr.com/photos/aliasangelita/

http://www.flickr.com/photos/humanegro/

http://www.pikaramagazine.com/?p=3822

5. http://www.facebook.com/groups/296958646988446/

http://lobasfuriosas.blogspot.com/

El jaguar y la telepatina